(de 2001, A Space Odyssey, 1968)
En mi humirde opinión, la mejor secuencia de todos los tiempos. Nietzsche y el eterno retorno, Darwin y la evolución de las especies, alguna reminiscencia a la Metempsicosis pitagórica y la interrogante metafísica acerca de la Inteligencia Superior en un ballet de imágenes y música que realmente pone los pelos de punta. El momento decisivo de nuestra filogenia representado con la genialidad de uno de los más grandes de la historia. La edición nos permite ponernos dentro de la cabeza del antropoide empoderado por el ángulo contrapicado. Insisto: espeluznante.